En las termas, actualmente funciona en forma permanente un establecimiento que cuenta con baños de inmersión individuales, pileta de aguas termales al aire libre y cubierta. Las actividades que se pueden realizar son trekking, observación de flora y fauna, excursiones, caminatas, cabalgatas, pesca y hasta alternativas diferentes como el agroturismo.
Por su estado de conservación y su estratégica ubicación en las Yungas argentinas, este sitio ha atraído la atención de numerosos científicos, aunque su exploración se ve complicada por dificultades de acceso, limitándose los muestreos a las vecindades de la Sierra de las Pavas en el Angosto del Río Pescado.
Esta reserva situada a escasos 30 km de la la ciudad de San Salvador de Jujuy, preserva un sector de Bosques Montanos y Pastizales de Neblina de las Yungas que incluye un conjunto de lagunas (Lagunas de Yala) y bosques de alisos en las laderas de los cerros. Con sus aproximadamente 4300 hectáreas, el PPY ofrece al turista una alternativa verde muy cercana al ingreso a la Quebrada de Humahuaca.
Los sitios y materiales arqueológicos hallados en el Parque están representados por piezas cerámicas de color gris y naranja, con asas de motivos zoomorfos y hachas de piedra pulida; y guardan relación con las sociedades que habitaron en toda la región de yungas del norte Argentino. Aún hoy, en toda esta región habitan comunidades indígenas descendientes de dichos grupos.