Por su altura la vista es imponente en días despejados: el primer plano corresponde al Lago Traful en toda su extensión, a la Cordillera de los Andes con su cadena de volcanes, y hasta el casquete de hielo del Volcán Lanín.
Para esta excursión es necesario cruzar el Lago Traful hasta la Península Grande. Desde allí en sentido N.O. parte una senda ascendente de pendiente considerable entre un bosque de cipreses y radales.
Debido a que las aguas de las vertientes, ríos arroyos y lagos de la zona son limpidas, frías y con buena oxigenación, la inteligente siembra de especies exóticas ha dado lugar a una población ictícola considerable, con ejemplares de gran tamaño que dieron renombre nacional e internacional a la zona.
Excursión que parte del muelle de la Villa navegando hacia la base del Mirador del Traful, donde puede apreciarse la magnitud de la acción eólica y la imponencia del lugar. Se cruza el lago en sentido Noroeste hasta la península Grande y desde allí se navega la margen norte unos 2000 metros hasta arribar a unos acantilados que caen a pique sobre el lago.