Muchos visitantes guardarán el recuerdo de Las Grutas como el lugar donde por primera vez se arriesgaron a vivir el intenso mundo submarino.
Y no pudieron elegir mejor. Las aguas de esta zona del Atlántico son cálidas y transparentes, y además los instructores avezados hacen que toda la excursión sea una gran experiencia.
La lucha era encarnizada, al cabo de 30 minutos de tira y afloja no sabíamos si era un pez o un submarino que andaba por la zona. Las apuestas redoblaban en cuanto al tamaño.
Llegamos y bajamos el bote, preparamos el equipo y decidmos probar suerte en el medio, frente al Submarino ( Piedra que sale del agua con forma alargada parecida a un submarino) con diferentes tipos de lineas a flote y media agua, el pique se hizo esperar un buen rato.
El Parque Artificial Submarino se formó en 1963, cuando se hundieron deliberadamente seis colectivos urbanos de pasajeros pertenecientes a la ciudad de Buenos Aires a más de 30 metros de profundidad. Con el pasar de los años, la fauna marina se adueñó de los chasis y los utilizó como refugio.