Habitan esta agua especies como: corvinas, pejerrey, brotola, camarones, cornalitos, lisa etc.
Como alternativa, ya que se encuentran a pocos kilómetros de nuestras localidades se puede llegar a pesqueros como la ría de Gral. Lavalle, la laguna Salada Grande, o la zona de aguas profundas del Foro de Punta médanos, famoso por sus tiburones.
Si sos de aquellos que gustan de deportes tranquilos podes realizar pesca deportiva de tarariras, bagres, bocachos, mojarras y principalmente pejerrey ya que son los que mas abundan en el embalse.
El lugar también posee una villa turística, un anfiteatro con capacidad para 800 personas, varios clubes, camping que pertenece al Automóvil Club Argentino.
El pejerrey a partir de abril hasta los primeros calores de la primavera. Para los fanáticos del peje un consejo: buscarlo en el Barco Hundido (San Clemente).
Sin lugar a dudas la vedette de las diversas “pescas de pejerrey” que pueden realizarse, fundamentalmente en la costa bonaerense, es el corno (Austroatherina smitti).
La fauna ictícola está compuesta por: pejerrey, tararira, bagre, dientudo, chanchita, etc. Está comprobado que la laguna posee abundantes pejerreyes, llamando la atención la cantidad de ejemplares que superan los 60 cm.
Hablar de la pesca del pejerrey es hablar de una pasión que convoca a gran cantidad de pescadores de todo el país, pues es una de las especies que permite tanto al hombre como a la mujer o a los niños empuñar una caña y ya sea de costa o embarcado.
Comenzaré mi relato desde mi lugar de residencia, una ciudad llamada Junín, en la provincia de Buenos Aires, zona de llanura en la gran Pampa húmeda, una región salpicada de lagunas (muchas formadas por periódicas inundaciones) y espejos de agua alimentados por arroyos y ríos de variados tamaños; donde las principales especies deportivas son el pejerrey ( Basilichtys bonariensis ) y la tararira ( Hoplias malabaricus ).
Llegamos y bajamos el bote, preparamos el equipo y decidmos probar suerte en el medio, frente al Submarino ( Piedra que sale del agua con forma alargada parecida a un submarino) con diferentes tipos de lineas a flote y media agua, el pique se hizo esperar un buen rato.
A su término se abre a la izquierda el circuito que rodea el embalse de Potrero de los Funes, un lago artificial que descansa en el fondo de un imponente anfiteatro abierto por la naturaleza entre cumbres elevadas. El embalse construido en 1876 fue el primero que existió en el país, nada menos, y ahí se practican deportes náuticos y se pesca pejerrey. Muy cerca está la pequeña villa urbana con callecitas zigzagueantes que trepan hacia el arroyo y la zona de campings.