Las piezas se prepararon en Europa y fueron ensambladas in situ con la ayuda de embarcaciones de transporte, una grúa flotante y un transportador aéreo(cablecarril de orilla a orilla).
Despues, en 1983 se cayó......pero esa, es otra historia. El en el 2001 fue reconstruido.
En este pesquero no se cobra entrada pero tampoco hay ningún servicio, por lo que se llega con el vehículo hasta la orilla del canal, pero hay que llevarse hasta el agua que se va a tomar.
Los tiburones en estas playas son famosos por nadar en la primera canaleta, a solo unos pocos metros de la orilla, mostrando sus aletas a los ocasionales visitantes y haciendo dudar a los pescadores de si llevar o no la línea con la tabla hasta pasando el primer banco de arena. Las posibilidades de una captura (o varias) de tamaños importantes son muchas, a pesar de su cercanía con los grandes centros urbanos de la costa, que lo mantienen entre las zonas más elegidas por los pescadores de esta especie.
Para llegar a Playa Magagna hay que atravesar un camino de ripio sinuoso que siempre conserva agua de lluvia. Es un lugar limitado en su crecimiento porque el mar apretó la orilla contra las bardas. Allí se levantan las viviendas de familias privilegiadas por un paisaje agreste y salvaje: mar abierto golpeando contra las rocas. Naturaleza pura, sin tocar.