Las Termas de Río Hondo es una de las dos primeras ciudades termales del mundo, extendida sobre un multiacuífero con aguas termo-minero-medicinales, la otra es la capital de Islandia, Reikiavik.
En este paseo vamos a viajar al corazón de la montaña sintiendo su palpitar, recorriendo alrededor de 1000 metros por los túneles de la Mina de Los Cóndores o visitar el Bajo de Véliz (canteras de pizarra con gran cantidad de moluscos y vegetales petrificados) son opciones de alto interés, como el conocer minas abandonadas de cuarzo, wolfram, oro, etc.
Este entorno es ideal para los amantes del turismo alternativo. Se accede desde el puesto de Tono Albornoz, en un trekking muy interesante, con el telón de fondo de una gran quebrada. El servicio que se brinda en el lugar es excelente, y vale la pena disfrutar la cerveza artesanal que fabrica Cerra.
Aunque la fantasía de encontrarnos con alguna figura espectral o sombría no la dejamos de lado, el “Cordobés” –como le decimos al guía– nos contó que en realidad se trata de un pueblo minero de principios del siglo XX, que tuvo un gran auge en las fechas coincidentes con la Segunda Guerra Mundial y que en la actualidad está reacondicionado como refugio de montaña, ofreciendo posibilidades para acampar, pasar el día u hospedarse en el albergue.
La mina, que estuvo en funcionamiento entre 1920 y 1960, hoy es sÛlo explotada turÌsticamente. Reune a su alrededor las casas que sirvieron de albergue a los mineros, instalados de manera permanente.
Estas construcciones, actualmente deshabitadas, marcan la importancia y magnitud del trabajo que allÌ se concentraba.
Aquellos que tienen espíritu explorador y visitan la provincia de San Luis, tienen la oportunidad de realizar un exclusivo turismo minero, al visitar la mina de oro Buena Esperanza, en la localidad de La Carolina.
A 80 km. de la Ciudad de San Luis, se encuentra La Carolina, un antiguo pueblo minero que a mediados del l.800 vivió su esplendor con compañías inglesas y españolas que habían llegado para extraer el oro que guarda en sus entrañas.
Una oportunidad como pocas en el mundo. Es lo que ofrece esta excursión a la mina de hierro de Sierra Grande, en Río Negro. La posibilidad de meterse en la piel de los mineros y recorrer los mismo lugares que ellos anduvieron, muchas veces arriesgando su vida, hasta 1991, año en que se clausuró la explotación del mineral en el lugar.