La autoestopista fantasma es una leyenda urbana. Al igual que la mayoría de estas supersticiones, no tiene un origen definido y está dispersa por una extensa área geográfica.
Cuenta la leyenda que dos jovenes enamorados pasaban los dias en la cascada y que un dia los sorprendio una tormenta y al intentar protegerse resbalaron en las piedras y cayeron a la quebrada donde corre el arroyo.
La caverna se desarrolla a través de un río que erosionó la roca produciendo un túnel y por lo tanto quedó en superficie un techo que une las dos laderas de un cañadón. Ahora que estamos en ambiente les cuento la leyenda.
La Villa Epecuen quedó protegida tras un terraplén, pero la felicidad seguía en pie. Las nutrias, sobornadas con pescados de todo tipo y tamaño por las ...