Al principio te recomiendo hacer recorridos que conozcas bien de antemano, insertando waypoints con la tecla "mark" (que casi todos los receptores tienen) en puntos como cruces de caminos, grupos de casas, un árbol aislado, etc... Una vez terminado el recorrido de ida puedes hacer un track-back (camino de vuelta) y de esa manera verás, y tal vez alucines, de cómo tu GPS te lleva de vuelta al inicio sin pestañear.
El paseo por la Costanera desafiando el frío tuvo un "ingrediente" extra estos últimos días: el paisaje que componen la laguna Setúbal y el Puente Colgante sumó una nutrida bandada de garzas blancas, que todos los días se acerca en grandes grupos a comer a la laguna. Una postal diferente en la ciudad. Y encima gratis.
En este ambiente de espacios abiertos se pueden ver ñandúes y grupos de chuñas de patas rojas. Entre los mamíferos más característicos se encuentran el aguará guazú, zorro de gran tamaño que se encuentra en peligro de extinción. Sus largas patas le sirven para vadear los sectores anegados. Se caracteriza por su pelaje de coloración rojiza con el hocico, las patas y la crin negros.
Los sitios y materiales arqueológicos hallados en el Parque están representados por piezas cerámicas de color gris y naranja, con asas de motivos zoomorfos y hachas de piedra pulida; y guardan relación con las sociedades que habitaron en toda la región de yungas del norte Argentino. Aún hoy, en toda esta región habitan comunidades indígenas descendientes de dichos grupos.
Dentro del Parque Nacional El Palmar se encontraron sitios arqueológicos cuya antigüedad rondaría los 1.000 años. Corresponderían a grupos de cazadores conocidos como indios yaros, posible deformación del nombre charrúa que por ese tiempo habitaba la zona.