Este inmenso Lago Patagónico con una superficie calculada de 450 Km² y una profundidad de 40 a 50 metros, conforma junto al Lago Colhue Huapi, la cuenca lacustre ubicada a 45°30’ latitud sur y 60° longitud Oeste, los dos espejos de agua reciben el aporte del Río Senguerr proveniente del Lago Fontana (sobre la Cordillera de los Andes), su altura sobre el nivel del mar es de 271 metros.
La provincia del Chubut cuenta con gran cantidad de espejos de agua y más en la zona de Río Pico, un lugar para los pescadores más exquisitos del Mundo.
Comenzaré mi relato desde mi lugar de residencia, una ciudad llamada Junín, en la provincia de Buenos Aires, zona de llanura en la gran Pampa húmeda, una región salpicada de lagunas (muchas formadas por periódicas inundaciones) y espejos de agua alimentados por arroyos y ríos de variados tamaños; donde las principales especies deportivas son el pejerrey ( Basilichtys bonariensis ) y la tararira ( Hoplias malabaricus ).
La cordillera patagónica se encuentra poblada de gran cantidad de cursos de agua y espejos lacustre, todos con un atractivo inagotable, tanto para su visita y contemplación como para adentrarse a través de ellos al mundo fascinante de la pesca deportiva de truchas y salmones.
Como gran referente para la pesca deportiva, la provincia de Buenos Aires ha sido favorecida por la naturaleza. Una innumerable cantidad de espejos, muchos de ellos alimentados por ríos y arroyos interiores, la convierten en un verdadero paraíso para la gran legión de cultores de este noble deporte.
Junín cuenta con tres espejos de agua en su partido, el mas conocido de los tres es la Laguna de Gómez, que en uno de sus sectores cuenta con el Balneario Municipal, con todos los servicios para el pescador y su familia.
Este impetuoso curso de agua de color verde jade nace en el lago Aluminé, que junto al Moquehue son los primeros espejos del conocido “Corredor de los Lagos”.