La zona es sumamente escabrosa, y en consecuencia, las dificultades de acceso y de circulación dentro de sus límites han contribuido, en forma decisiva a que permaneciera inalterada su riqueza florística.
Como consecuencia de sus trabajos se instaló un faro en la actual punta Lasserre, extremo W del puerto San Juan del Salvamento, que se inauguró el 25 de mayo de 1884 y procedió a bautizar accidentes geográficos innominados como cabo Galeano, puerto Pactolus lago Lovisato e isla Zeballos entre otros.