Hacia mediados de siglo, la expresión ecléctica de materiales, texturas, colores y composición de formas comenzó a convivir con técnicas y materiales locales, entre los que se destacan la Piedra Mar del Plata, la maderas, las tejas y cerámicas, haciendo de La Feliz una muestra clara y contundente de una nueva identidad arquitectónica: el “chalet” marplatense.
El museo inaugurado en el año 1973 atesora y resguarda testimonios de quienes alguna vez reinaron este suelo Patagónico, acompañando a la historia misma de la comunidad.
Conserva numerosas piezas líticas, y puntas de flecha, así como también material de hueso, arpones, agujas, cerámicas y piezas rituales.
Los sitios y materiales arqueológicos hallados en el Parque están representados por piezas cerámicas de color gris y naranja, con asas de motivos zoomorfos y hachas de piedra pulida; y guardan relación con las sociedades que habitaron en toda la región de yungas del norte Argentino. Aún hoy, en toda esta región habitan comunidades indígenas descendientes de dichos grupos.
Merecen especial mención los salones dedicados a la minería, principal actividad económica de los chileciteños en los siglos pasados; el de arqueología, donde se observan hachas, morteros, cerámicas y estatuillas de culturas aborígenes; y la sala dedicada a la plástica, donde se exponen más de sesenta obras de variados autores.