El acontecimiento más importante de la época para San Luis, fue el descubrimiento de las minas de San Antonio de las Invernadas, posteriormente La Carolina, situadas al pie del Cerro Tomolasta. Según un expediente iniciado por don Vicente Becerra, en 1786, para pedir la posesión judicial de esas tierras a nombre de su esposa, legítima heredera de don Tomás Lucio Lucero, dichas minas fueron descubiertas por un lusitano llamado Jerónimo, cuyo apellido declara no recordar.
Aquellos que tienen espíritu explorador y visitan la provincia de San Luis, tienen la oportunidad de realizar un exclusivo turismo minero, al visitar la mina de oro Buena Esperanza, en la localidad de La Carolina.
A 80 km. de la Ciudad de San Luis, se encuentra La Carolina, un antiguo pueblo minero que a mediados del l.800 vivió su esplendor con compañías inglesas y españolas que habían llegado para extraer el oro que guarda en sus entrañas.