Sus hermosos y altos cardonales se yerguen en las laderas de los cerros. Cuentan las leyendas de los antiguos pobladores, que son indígenas que vigilan los valles y montañas ante la presencia de extraños. Precisamente son estos ejemplares de Cardones (Trichocereus pasacana), preciosos vigías del desierto, los que le otorgan el nombre al Parque Nacional.
El objetivo de su creación fue amparar una interesante variedad de ambientes naturales de sierras y quebradas secas situadas a una altura de entre 2.700 y 5.000 msnm. En la formación arbustiva se destaca la abundancia del cardón (Trichocereus pasacana), típica de la Prepuna, aunque también hay comunidades que corresponden al Monte y a la Puna y Altos Andes en las zonas más altas.
Las actividades para los visitantes son variadas, aunque el parque todavía no posee infraestructura para albergar al turismo. Además de recorrer la desértica belleza del Parque Nacional Los Cardones por una ruta en buenas condiciones, se pueden sacar fotografías, hacer travesías, caminatas y observación de flora y fauna.
En el Parque Nacional Los Cardones existen importantes restos paleontológicos que indican que animales extintos habitaron la región, tal es el caso de las huellas de dinosaurios que poseen una antigüedad de alrededor de 70 millones de años.
Entre Cachi y Escoipe por Ruta N° 33 se atraviesa el Parque Nacional Los Cardones , que ampara especies en peligro de extinción tales como la vicuña, taruca o huemul del norte.
Una ruta serpentea entre cardones y flores de amancay. Es el camino que anticipa la agreste sencillez del PNLC, en los Valles Calchaquíes.