Corriendo el año 1910, la tala de bosques era llevada a cabo por los presidiarios de la cárcel de Ushuaia. El tren habilitado para transportar los troncos, recibió el nombre de "trencito del presidio", un ferrocarril de trocha angosta que funcionaba con locomotoras a vapor alimentadas por leña, el más austral del mundo.
Un museo vivo donde se puede encontrar desde colecciones de modelos navales, la historia del descubrimiento antártico, y distintos aspectos como fauna austral, buscadores de oro, primeros habitantes y lo más importante: las expediciones e investigaciones en desarrollo. Todo esto dentro de un edificio muy significativo que es el Ex Presidio de Ushuaia o Cárcel de reincidentes de Tierra del Fuego.